sábado, 29 de mayo de 2010

Pan de ayer



Lleva sed de trigo en las venas oscuras,
escondida,

lleva hambre en los ríos claros,
en las sienes,
quieta.

Y un poco de dolor en los costados.

En la alforja, pan de ayer,
migas negras,
vergonzosas.


Imagen tomada de :http://www.terra.es/personal/bercian/img/Alforjas.jpg

27 comentarios:

mariarosa dijo...

En esas alforjas vacías de riqueza, sólo quede pan de ayer. Bello.

Las palabras que dejaste en rojo, unidas van hilvando el sentido de la poesía.

mariaorsa

Candi dijo...

Ese pan de ayer, Esme, lleva esfuerzo, trabajo y dolor.
También alimenta a hombres
y animales.
Sirve para crear una gran poema, el tuyo.
Besos

Mª Jesús So dijo...

Todo un éxito, tu pan de ayer!

Sonó precioso, en la voz de Dora.

Sigue haciendo tan buen pan. Me encanta.

Mar dijo...

Magnífico poema hecho con palabras tremendamente duras.

Un fuerte abrazo y besos.

Buen Domingo, niña.

Neftalí Coparrota dijo...

Buen escrito Esmeralda... El pan de ayer ha sido mas de alguna vez el 'pan de cada día' de todos nosotros...

Un abrazo!

Nos leemos!

Esmeralda Martí dijo...

Gracias por vuestros comentarios: Mariarosa, Candi, MJesús, Mar, Neftalí... En las alforjas debe ir lo esencial, cosas que no pesan. El pan de ayer es el sustento material de lo inmaterial que necesitamos tanto.
Abrazos y feliz semana, amigos

beker dijo...

Se podrá perder todo, menos la dignidad, abrazos

VerboRhea dijo...

Tu poema podrá tener otra lectura,
pero no he podido evitarlo: a mí me has traído el recuerdo, tantas veces escuchado, de aquel molino familiar y de aquellas manos amasando el pan para alimentar a las generaciones venideras...Sin duda, épocas diferentes a las de ahora...con sus defectos y con sus virtudes.

Un beso y feliz semana.

Esmeralda Martí dijo...

-Exacto, beker, eso es lo último. Un beso, amigo.
- Pues sí, verbo, nuestras generaciones han valorado el pan como el alimento principal en momentos difíciles. El trigo, la harina, el horno, el pan... gestos de trabajo diario, de manutención, bienestar. Qué tiempos aquellos..
Besitos, amiga

Antonio del Camino dijo...

Poema dentro del poema, donde el pan es esencia de ser, alimento y símbolo de un tiempo que, como todo, siempre acaba por quedar atrás. (El de delante, no es aún, y no sabemos si lo alcanzaremos).

Un abrazo.

Esmeralda Martí dijo...

- Antonio: Bien captada la idea. Gracias por tu comentario. Un abrazo

Lucía dijo...

Bello poema, o mejor dicho, poemas, las palabras en rojo calan lo más profundo y dicen tanto y más que el poema entero.

También me recuerda, cuando en el pueblo lo sacaban de los hornos que tenían en los patios. Recuerdos que me llegan vagos de la niñez, casi más en intensidad de olor.

Besos fuertes, amiga mía.

Eléonore Geandel-Fernandez dijo...

Le pain d'hier et d'aujourd'hui, synonyme de partage. Ne dit-on pas: "Venez partager le pain de l'amitié"?
Besos.

Esmeralda Martí dijo...

Lucía: Qué recuerdos, verdad? los hornos, las panaderías, la masa, el olor... Y el significado que tiene el pan.
Besitos, amiga

Léo: Partage, nourriture essentielle, éfort, travail, et la vie qui passe... Pour l'instant, j'ai la chance de partager avec toi le pain de l'amitié. Et ça c'est essentiel. Bises.

filo dijo...

todo un homenaje a la gente que con su esfuerzo, trabajo y sacrificio ocupa un lugar preferente en nuestras vidas, en estos días difíciles hay que hacerlo ver a los demás.

bonitos versos, Esmeralda

Saul Cortez dijo...

Algo tan esencial como el pan de cada día, refleja más que un alimento al hombre al alma.
Un saludo.

Esmeralda Martí dijo...

Filo, Saúl, gracias por compartir este pan diario de la comunicación. Porque el pan tiene mucho simbolismo: esfuerzo, alimento del cuerpo y del alma (como decís ambos), sustento ante las adversidades y compartir.
Besos, amigos en la distancia

Paloma Corrales dijo...

Jo, siempre llego tarde... pero en este caso con tu "pan" no importa; lo esencial de tu breve poema es atemporal y desplaza lo supefluo.

Breve e intenso.

Un abrazo gigante.

Esmeralda Martí dijo...

Gracias, Paloma, nunca es tarde para aparecer y mandar un abrazo gigante. Lo acepto y te mando otro igual.

gaia56 dijo...

Bello poema, casi puedo oler el pan... me ha recordado a otro poema de Manuel Rivas.
espero que estés sin escayola.
Un beso.

Esmeralda Martí dijo...

Gracias Gaia. Sin escayola pero sin apoyar el pie aún. A ver si nos vemos pronto. Besines

Carmen Cabeza dijo...

Precioso poema; Esme. A ver si te podemos ver pronto. Ahora tengo blog, ya te enviaré la dirección al correo para que lo puedas visitar. Un beso

Jesús Sevillano dijo...

A mí me trae recuerdos del pan que amasaban en casa nuestros abuelos, con la ayuda de nuestras madres, y que alimentaba a toda la familia. Entrañable recuerdo como tu corto pero intenso poema.
Un abrazo

salvadorpliego dijo...

Mucho muy bonitos estos versos. Me gustaron. Te felicito.

Un placer leerte.

Esmeralda Martí dijo...

Carmen, qué ilusión. Mándame el blog cuando puedas. Un beso grande

Jesús: También yo recuerdo el horno de pan del abuelo José. Qué entrañable era todo lo que vivimos.
Besos.

Salvador: Gracias por tu visita. Me alegro de que te haya gustado.
Un beso

Emilio M. dijo...

El ser humano en su cabal definición. No hace falta regalarnos los oidos más.

Como una fotógrafa, Esmeralda, captas la magia del momento, la emoción del instante,

Gracias por regalarnos estos deliciosos versos y un gran abrazo.

Emilio

Esmeralda Martí dijo...

Gracias, amigo Emilio: Espero que tomes nota del comentario que te dejé en tu blog. No nos pierdas de vista aunque te vuelques en ese proyecto del que hablas. Eres necesario por aquí.
Un gran abrazo