(Imagen tomada de la página:http://emptyeasel.com/wp-content/uploads/2007/02/carpe-diem-by-nanoo-g.jpg)Sudan las aristas del mundo abierto al frente.
El paladar de agua se queda congelado a tus espaldas.
Te asomas a ese mar y te conviertes en jinete
que escapa
de los brillos azules cuando escalas las caderas sustanciosas
de sus olas.
Huyes de la paz de los relojes. Es octubre en los tejados.
Caminas por una tierra de retratos movedizos.
Esa calva claridad
que todo lo estremece cuando guiña sin piedad el pálpito del mundo
te va engañando. Piensas que es muy tarde
Y te bebes las espumas que giran en las lenguas
de los matorrales secretos. El espejo te conduce
sin piedad a las verdades, que son cunas
o amuletos y sarcófagos etruscos. Nadie miente
en esta tierra de áridos caminos
Polvo somos. Ni el corazón se acoge a la benevolencia
de los dioses. El espejo te concede
la costumbre de soñar la glándula que idolatras.
Y luego te envuelve en humo, te maquilla con fuego
y nunca más te engalana de puntillas transparentes.
Es ceniza esta mañana y esta hora en que escribes
y la noche que te ampara de lobos solitarios.
Es ceniza la pradera en que te mueves. Planta cara
a las antorchas.
Sé del viento, sé del minuto que te acordona.
Sé del agua y de las velas. Dile que aprendes a vivir
en este tiempo que se construye a base de caricias.
Es octubre en los tejados
para siempre octubre en los espejos que no mueren
ni encenizan la calma de mis labios sin prisa de arrugarse.






